El que de joven corre, de viejo trota.
A su tiempo se cogen las uvas.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Es más entrador que una pulga.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Del uso viene el abuso.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Septiembre benigno, octubre florido.
Pronto y bien no hay quien.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Bocado comido no guarda amigo.
Hacerse el sueco.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Barbas mayores quitan menores.
Atender y entender para aprender.
Aún no asamos y ya pringamos.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Dale con que va a llover.
Se encontró con la horma de su zapato.
A Seguro se lo llevaron preso
Tanto nadar para morir en la orilla.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Bien o mal, casado nos han.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Las cosas en caliente pegan.
Donde dije digo, digo Diego.
Eso es regar fuera del tiesto.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
No todo lo que pendula cae
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Bien ora quien bien obra.
El uso hace al maestro.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
A tambor mayor, diana no.