Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Descansa el corazón, contando su pasión.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Un ruin ido, otro venido.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Al asno no pidas lana.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Enójate pero no pegues.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Más enredado que un kilo de estopa.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
A buen amo, mejor criado.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.