Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Un pie calzado y otro descalzo
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Ha de salir la corneja al soto.
No oigo, soy de palo.
A fullero, fullero y medio.
De casa del abad, comer y llevar.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Racimo corto, vendimia larga.
A roma va, dinero llevará.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Barájamela más despacio.
Calles mojadas, cajón seco.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
De padres asientos, hijos taburetes.
Cada mozo lancee su toro.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
A un bagazo, poco caso.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
El que vende un caballo es porque patea.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Según el sapo es la pedrada.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Confesión hecha, penitencia espera.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Ramal y bozal, para el animal.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Con pan, hasta las sopas.
Mujer ventana, poco costura.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Saber dónde aprieta el zapato.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Visitas, pocas y corticas.