La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Cada uno halla horma de su zapato.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Mal reposa la vida dudosa.
Campo abandonado, fuego proclamado.
A buenas horas, mangas verdes
Para el gusto se hicieron los colores.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Ama el sol, el que tiene sombra
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Los pensamientos no tienen fronteras
Nadie da palos de balde.
Lo que se hace de noche sale de día.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
El buen vino para el catador fino.
En cada casa, un solo amo.
Divide y vencerás.
Buscarle cinco pies al gato.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Antes que el deber está el beber.
A misa temprano nunca va el amo.
Echando a perder se aprende.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Hermanos hay tanto por hacer!
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Cada uno muere de su vicio.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Donde se pace, que no donde se nace.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Agua encharcada, hervida después de colada.