Que cada sacristán doble por su difunto.
Corre más una loca en chanclas.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Cada mozo lancee su toro.
Cojo con miedo, corre ligero.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
La puta de Toro y la trucha del Duero.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Puta me veas y tú que lo seas.
La mujer es gente en la letrina.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Quien no tiene, perder no puede.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Es como llevar leña para el monte.
Dádivas quebrantan peñas.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Dar y tejer es buen saber.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
A quién le dan pan, que llore.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Amigo lejos, amigo muerto.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Araña muerta, visita cierta.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El vino comerlo, y no beberlo.