Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Sacar la brasa con la mano del gato.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Ir de trapillo.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Mucho ruido y pozas nueces.
La razón la tiene Sansón.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Casado, pero no capado.
Estas son de mi rodada.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Copas son triunfos.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
La sugestión obra.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Puta en ventana, mala mañana.
La mujer y la gallina, pequeñina.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Cara de beato y uñas de gato.
Todas las cosas pasan como el viento.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Sustos y disgustos matan a muchos.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.