Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
O faja o caja.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
La lengua unta y el diente pincha
Serio como perro en bote.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
El solo querer es medio poder.
La necesidad hace maestros.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
A buenos ocios, malos negocios.
Cuanto más tienes, más quieres.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Ama al grado que quieras ser amado.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Demasiado pedo para la mula.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
La contradicción es la sal del pensamiento
El amor es ciego, pero ve a distancia
Una maravilla, con otra se olvida.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Parejo como las calles de León.
Probando es como se guisa.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
De hijos y de bienes, la casa llenes.