Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Leer entre renglones.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Casa de esquina, para mi vecina.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Dios acude siempre.
Siempre es mejor el vino.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Cazador y cazado confían en Dios.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Yantar sin vino, convite canino.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Al son que te tañan, a ése baila.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Nadie se meta donde no le llaman.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Cada pez en su agua.
Al asno lerdo, arriero loco.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.