Eres más puta que las gallinas.
Comprar al pobre, vender al rico.
El mandar no quiere par.
Todo lo mudable es poco estimable.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Ayunar, o comer truchas.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Más duro que sancocho de pata.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El que se apura llega tarde.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Tiene la cola pateada.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
A casa nueva, puerta vieja.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El dolor es antiguo
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
De comerciar a robar, poco va.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Siempre la cuba huele a la uva.
Lleva más cisco que carbón.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Ladra de noche para economizar perro.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.