Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
La razón y el agua hasta donde dan.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
El empezar es el comienzo del acabar.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Amores de lejos no son parejos.
La jodienda no tiene enmienda.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Sale más caro el candil que la vela.
A la vejez, cuernos de pez.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Tiene más cuentas que un rosario.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Loro viejo no da la pata.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Más cagado que palo de gallinero.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Al saber lo llaman suerte.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
En boca cerrada no entran moscas.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Nadie se hace rico dando.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Daño merecido, no agravia.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Adonde no te llaman, no vayas.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo