Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
En el medio está la virtud.
el fracaso es la madre del éxito.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Lo tragado es lo seguro.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
A hijo malo, pan y palo.
El gandul es un cadáver con apetito.
Limpio de polvo y paja.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
La felicidad no es cosa de risa
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Nadie da lo que no ha.
A buen adquiridor, buen expendedor.
La imagen de la amistad es la verdad
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
A cada pez le llega su vez.
Más aburrido que mico recién cogido.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Juegos de manos se van al culo.
A cada necio agrada su porrada.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
No digas no sin saber por qué no.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.