Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Mear sin peer, rara vez.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El día nunca retrocede de nuevo.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Estar como las putas en cuaresma.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Mal reposa la vida dudosa.
Pan con pan comida de tontos.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El que habla es el que peca.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Amores nuevos olvidan los viejos.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Antes de hablar, pensar.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
Alegrías secretas, candela muerta.
Viejo es Pedro para cabrero.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
A buen salvo está el que repica.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
A poco pan, tomar primero.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.