Agua vertida, no toda cogida.
Aún no asamos y ya pringamos.
A misa, no se va con prisa.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Año de nieves, año de bienes.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Al hombre de rejo, vino recio.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Hacer algo de cayetano.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A gran pecado, gran misericordia.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
No habiendo lomo, de todo como.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Pronto y bien no hay quien.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Mal mascado y bien remojado.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Año malo, panadera en todo cabo.
Hacer pinitos.
Para pan y pescado, chocho parado.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
En camino largo, corto el paso.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Buey viejo, surco nuevo.
Para muestra basta un botón.
Año de hongos, año de nieve.
A año tuerto, labrar un huerto.
Valgan las llenas, por las vacías.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Sucede en un instante lo que no sucede en un año