Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Hacerle a uno la pascua.
Año de neblinas, año de harinas.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Más aburrido que mico recién cogido.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Campo florido, campo perdido.
Palabra dada, palabra sagrada.
Sin puta y ladrón no hay generación.
A perro viejo no hay tus tus.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Sin segundo, no hay primero.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
En la tardanza está el peligro.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Remendar y dar a putas.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Lo bien hecho bien parece.
En Agosto trilla el perezoso.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Ir por lana y volver trasquilado.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Obra bien empezada, medio acabada.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.