Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Cuanto menos bulto más claridad.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Ocio, ni para descansar.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Amor por cartas son promesas falsas.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Casa ordenada, casa salvada.
Bodas largas, barajas nuevas.
Tierra por medio, para poner remedio.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Andarse por las ramas.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Hacer de tripas corazón.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Más se junta pidiendo que dando.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Quien se quemare, que sople.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Hablar con el corazón en la mano.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
A barba muerta, obligación cubierta.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.