Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Pan con sudor, sabe mejor.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Por pedir, nada se pierde.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
A cautela, cautela y media.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Tirar la casa por la ventana.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Dar palos de ciego.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Es un pillo de siete suelas.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Dar antes que amagar.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Plata en mano, culo en tierra.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Hablar a calzón "quitao".
Dar puntadas.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Date prisa, pero no corras.
Antes doblar que quebrar.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Hacer de necesidad virtud.
Lo quiero, para ayer.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Una deuda, veinte engendra.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Primero es la camisa que el sayo.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Bolsa llena, quita las penas.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Jugar al abejón con alguien.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.