Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Hacer algo de cayetano.
Calumnia, que algo queda.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Con buena escoba, bien se barre.
Aguja que doble, para sastre pobre.
El que más puede, más aprieta.
Mala yerba, mucho crece.
Confesión obligada, no vale nada.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Entendido y anotado.
El que paga manda y el que no se aguanta.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Quien lee y escribe no pide pan.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Ese no pega ni un timbre.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Para colmo de males, tratar con animales.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
El que más chifle, capador.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
El perezoso siempre es menesteroso.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Cada uno se apaña según tiene maña.
El catalán de piedras hace pan.
Las cosas lo que parecen.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.