Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Una buena mañana hace buena la jornada.
La belleza siempre tiene razón
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
La prudencia nunca yerra.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Donde no hay regla se pone ella.
Juego y bebida, casa perdida.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
El que nada duda, nada sabe.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Corta despacio, que hay poco paño.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
A cada puerta, su dueña.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
En el pecado se lleva la penitencia.
Sin dudar, no hay acertar.
Las sueños, sueños son.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Ni raja, ni presta el hacha.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Junio brillante, año abundante.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Más vale algo que nada.