Odia el pecado y compadece al pecador.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Principio quieren las cosas.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Da y ten, y harás bien.
Juicios tengas, y los ganes.
Ante un examen tipo test (A,B,C,D);la Charly es la C.
Agua vertida, mujer parida.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Llámala puta, pero no la llames fea.
Boca de miel y manos de hiel.
El árbol que no da frutos, da leña.
A Dios, nada se le oculta.
Casa de mantener, castillo de defender.
Le puso el dedo en la llaga.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Por el árbol se conoce el fruto.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
A pan ajeno, navaja propia.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Cada pájaro lance su canto.
Cantad al asno y soltará viento.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Las boñigas de los caballos no son higos
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Más puede diligencia que ciencia.
Tan rápido como un chisme.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Hablando se entienden los blancos.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
No hay don sin din.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Maestre por maestre, seálo éste.
La vida es un deber a cumplir
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Más honor que honores.
Cada loco con su tema.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Dos cabezas piensan más que una.