Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Pan a hartura y vino a mesura.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Solo ves el árbol y no el bosque.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
A gran salto, gran quebranto.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Al mal amor, puñaladas.
Calva buena, luna llena.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Miren quién habló, que la casa honró.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Es de sabios, cambiar de opinión.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Fiar, en Dios y en otro no.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Es un garbanzo de a libra.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Oir a todos, creer a pocos.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Grano a grano la gallina llena el buche.
El burro al ratón le llamó orejón.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.