Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Matar dos pájaros con una piedra.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
La fantasía es más veloz que el viento
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Panza llena, quita pena.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Si ofendes serás ofendido
La cascara guarda el palo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Hacerte amigo del juez
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Precaverse contra un posible percance.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Zapato de ramplón, de larga duración.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
El ceremonial es el humo de la amistad
Maña y saber, para todo es menester.
Aire gallego, escoba del cielo.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Cuenta errada, sea enmendada.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.