Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Lo que va viene.
Por un clavo se pierde una herradura.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Quien lee y escribe no pide pan.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
La fuerza no es un remedio
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Hablando se entiende la gente.
La lengua es el azote del culo.
Boca con duelo, no dice bueno.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Lo que abunda no daña.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
El mejor sol es el que calienta hoy
Obra hecha, dinero espera.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Redondear la arepa.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Dar limosna no aligera la bolsa
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Abril, uno bueno entre mil.
En materia de dinero, no hay compañero.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Por el becerro se amansa la vaca
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
La duda es la llave del conocimiento.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Donde hay duda hay libertad.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.