A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Para bien estar, mucho hay que andar.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.