Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
El tiempo aclara las cosas.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Las cosas lo que parecen.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Araña muerta, visita cierta.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
El que nada debe nada teme.
Hacer de una pulga un elefante.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
No habiendo lomo, de todo como.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Año derecho, de la era al barbecho.
Mediado enero, mete obrero.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.