La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
El que manda, manda.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Cuídate del amigo al que has ofendido
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
La que fácil llega, fácil se va.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
La primera señora, la segunda escoba.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Que cada cual espante sus pulgas.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Al que le pique, que se rasque.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Mal hace quien nada hace.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
De hora en hora, Dios mejora.
Lo que se ve, se aprende.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Ir de trapillo.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Mente sana, cuerpo sano.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
El que venga atrás que arree.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.