Primero la firmita y luego la camita.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Despacito por las piedras
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
La necesidad hace parir hijos machos.
Despacio, que llevo prisa.
Agárreme, que llevo prisa.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
A fin de año, remienda tu paño.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
El tiempo lo arregla todo
Burro empinado, por hombres es contado.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
El que muda de amo, muda de hado.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Necio es quien con necios anda.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Por el pico, muere el grande y el chico.
El que bien ama, tarde olvida.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Cual el tiempo, tal el tiento.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Juez con prisa, juez que yerra.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
A candil muerto, todo es prieto.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Según sea el paño, hazte el sayo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
De buena harina, buena masa.
Buen pedidor, mal dador.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Al hombre valiente, espada corta.
Principio quieren las cosas.