Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
La vida del puerco, corta y gorda.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Mejor precavido, que arrepentido.
Amor comprado, dale por vendido.
Mens sana in corpore insepulto.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Barriga llena, aguanta trabajo.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Hombre refranero, medido y certero.
Casa no hará, quien hijos no ha.
A largos días, largos trabajos.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
El loco, por la pena es cuerdo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Cabeza grande, talento chico.
Un pie calzado y otro descalzo
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Iguales, como cabo de agujeta.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Hierba segada, buen sol espera.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Puerta de villa, puerta de vida.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Demasiado pedo para la mula.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Dios da frío según la ropa.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Para alcanzar, porfiar.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
A mucho vino, poco tino.