Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
El santo ausente, vela no tiene.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
A quien Dios ama, Dios le llama.
La ventura es paño que poco dura.
Darás con la cabeza en un pesebre.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El que guarda, halla.
Quien mocos envía, babas espera.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
A la mujer casada, el marido le basta.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Chico bache y grande caída.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Donde dije digo, digo Diego.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
A ama gruñona, criada rezongona.
Viento del solano, agua en la mano.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Zumo de limón, zumo de bendición.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Dura el nombre más que el hombre.
Casa compuesta, caja en la puerta.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Indio comido, puesto al camino.
Poco y en paz, mucho se me haz.