Amor de lejos, amor de pendejos.
Tres al saco y el saco en tierra.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
A consejo ido, consejo venido.
Te casaste, te frego.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Dar gusto da gusto.
La soga, tras el caldero.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Quien tenga tiempo que no espere
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
De tal jarro, tal tepalcate.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Justo peca en arca abierta.
Cuanto más primo, más me arrimo.
A chico caudal, mala ganancia.
El río pasado, el santo olvidado.
Cada quien, con su cada cual.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Al asno lerdo, arriero loco.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
A casa vieja, portada nueva.
Mujer casada, casa quiere.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Cada mozo lancee su toro.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Hombre viejo no necesita consejo.
Zapato de tres, del primero que llega, es.