Ayúdate que Dios te ayudará.
Échale guindas al pavo.
Quien bien ata, bien desata.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Pensando en pajarito preña'o
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Ojo al parche.
Gran mal padece quien amores atiende.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Ama profunda y apasionadamente.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Hortelano tonto, patata gorda.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Cazador, mentidor.
Gente castellana, gente sana.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Bien te quiero y mal te hiero.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Buen podador, buen viñador.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Te quiero Andrés, por el interés.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.