Quien del diablo duerme, poco aprende.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
La barca pasa, pero el río queda.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Una espina en el ojo.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Cual andamos, tal medramos.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
A más oro, menos reposo.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Quien da para recibir no da nada
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Males comunicados, son aliviados.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Ningún rencor es bueno.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Todo problema tiene una solucíon.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
A padre avaro, hijo pródigo.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Dinero guardado, barco amarrado.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
El oficio hace maestro.