Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
No te fíes del sol de primavera.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Buey que rumia, nada le duele.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El casado casa quiere.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Agua al higo, que ha llovido.
Tripas llevan piernas.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Suegra, ni de caramelo.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
El sol sale para justos y pecadores.
Nunca anochece donde se ama.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Nunca falta de que reírse.
De dientes pa'fuera.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Si vienen los patos, viene la nieve.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Solo ves el árbol y no el bosque.