Quien casa una hija, gana un hijo.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
No oigo, soy de palo.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
A burra vieja, albarda nueva.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Pan ajeno, caro cuesta.
Firma papel y te encadenarás a él.
Quien no madruga, no caza boruga.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Más vale despedirse que ser despedido.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Matar un tigre.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
A burlas, burlas agudas.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Date a deseo y olerás a poleo.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Hija que casas, casa que abrasa.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
El que está enfermo no reusa la medicina.
Berenjena, ni hincha ni llena.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
El que no habla, no yerre.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Hoy por ti, mañana por mí
Dar patadas de burro.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?