Los encargos con dinero no se olvidan.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
A cada cerdo, le llega su sábado.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Írsele a uno el santo al cielo.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
¡Chínchate un ojo!
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Susto meado mejor que sangrado.
Favores en cara echados, ya están pagados.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
A feria vayas que más valgas.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Al pan se arrima el perro.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
El buen cirujano, corta por lo sano.
De cuero ajeno, correas largas.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Pa' todo hay fetiche.
Agua en cesto se acaba presto.