Casa sin hijos, higuera sin higos.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Madre ardida hace la hija tollida.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
A cada santo su vela
Hacienda que otro gano poco duró.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Lo que se da no se quita.
Alegrías secretas, candela muerta.
No hay mejor condimento que el hambre.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Un juego de cartas se juega con dinero
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
El mejor premio es merecerlo.
A gran seca, gran mojada.
Hasta la muerte, todo es vida.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Nadie da sino lo que tiene.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
A mucho hablar, mucho errar.
Amor grande vence mil dificultades.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Cada día, su pesar y su alegría.
Mientras puedes estar sentado, no estés levantado.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Beber con medida alarga la vida.
Oír campanas y no saber dónde.