No hay que llevar cocos al puerto.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Abogacía que no zorrocía.
Cuando te den, da.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Calle mojada, caja cerrada.
De mala vid, mal sarmiento.
Un pie calzado y otro descalzo
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Al buen vino, buen tocino.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
No basta parecerlo, hay que serlo.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
A palabras necias, bofetones.
Más vale ensalada que hambre.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Todos los oficios son difíciles.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Paja al pajar y barberos a rapar.
La vida es un soplo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El buen labrador en el camino, no en el casino.