Mente sana, cuerpo sano.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Menos correr y más hacer.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Ahí está la madre del cordero.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
A cama pequeña, échate en medio.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
No gastés pólvora en chimancos.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Gota a gota se forma el río.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Un mal pequeño es un gran bien.
Bollo de monja, costal de trigo.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Al mal amor, puñaladas.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
El cebo oculta el anzuelo.