Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
La burla, para quien le gusta.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
No compares el tocino con la velocidad.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
La belleza siempre tiene razón
Bien convida, quien prestó bebe.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Bien está lo que bien acaba.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
No hay amor sin dolor.
Al hombre de rejo, vino recio.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
La vida es un montón de pequeñas cosas
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
En Octubre echa pan y cubre.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.