El que bien ama, tarde olvida.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Date prisa lentamente.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Persevera y triunfarás.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Mejor precavido, que arrepentido.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Espéjate para que veas cómo eres.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Dios aprieta pero no ahoga.
La virtud loada, crece.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Dios consiente, pero no siempre.
El que no chilla, no mama.
Hacer de necesidad virtud.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Palos con gusto no duelen.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Poca ayuda no es estorbo.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Suerte, y al toro.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Mientras dura, vida y dulzura.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.