Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Este navega con banderita de pendejo.
El loco, por la pena es cuerdo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Si ofendes serás ofendido
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Buen moro, o mierda u oro.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Pan tierno, casa con empeño.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Palo dado ni Dios lo quita.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Mas papista que el Papa.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.