A la fuerza, ni los zapatos entran.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Mala yerba, mucho crece.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Aprende llorando y reirás ganando.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
A cada ollaza su coberteraza.
No digas no sin saber por qué no.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Malo es quien es bueno por interés.
Caridad contra caridad no es caridad.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
La buena hija dos veces viene a casa.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
La espina, ya nace con la punta fina.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Año tuero, vaca y muerto.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Ir a amarrar el zorro.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Robles y pinos, todos son primos.
La carta, corta, clara y bien notada.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.