Lo que no cuesta no vale.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Barba roja, mucho viento porta.
No dar pie con bola.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Amor con celos, causa desvelos.
Las obras, con las sobras.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
El buen vino, venta trae consigo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
El tiempo no pasa en balde.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Antes di que digan.
Despedida de borrachos.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Dios era bueno para negociante.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Solo como Adán en el día de la madre
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Amor es el verdadero precio del amor.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
El buen cirujano, corta por lo sano.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
De necios es huir de consejos.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.