A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Al que obra bien, bien le va.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Mañana será otro día.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Para conservar amistad, pared en medio.
La necesidad tiene cara de hereje.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
El amor todo lo vence.
Santo Tomé, ver y creer.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Después de toda oscuridad hay luz.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Nunca para el bien es tarde.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Demasiada amistad genera enfados
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
La fuerza vence, la razón convence.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.