Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
La sola bravata, no hiere ni mata.
Favor publicado, favor deshonrado.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
El ojo del amo engorda al caballo.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Una maravilla, con otra se olvida.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Es tonto, pero se mete en casa.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
A cualquier cosa llaman rosa.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Ave por ave, el carnero si volare.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Después de la guerra, todos son generales.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Año lluvioso, échate de codo.
A la guerra, con la guerra.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
A gran subida, gran caída.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Mal ojo le veo al tuerto.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.