A heredad vieja, heredero nuevo.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Pase mayo, y pase pardo.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
Escucha el viento... que inspira
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
El que llora su mal, no lo remedia
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
La impureza, pesa.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Paso a paso se hace camino al andar.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
A barco nuevo, capitán viejo.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
A dos palabras tres porradas.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Más claro, agua.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Amor sin plata, no dura.
Invierno frío, verano caluroso.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Demasiado al Este es el Oeste.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Dios tarda, pero no olvida.
El que la hace riendo, la paga llorando.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.