Calla, haz, y con la tuya te saldras.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Come, que de lo yuyo comes.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
El corazón que ama es siempre joven.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A comida de olido, pago de sonido.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Hablar bajo y obrar alto.
Tu hablar te hace presente.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Los celos ciegan la razón.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Quien mocos envía, babas espera.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Idos y muertos es lo mesmo.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
A chico pajarillo, chico nidillo.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Como chancho en misa.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.