Carne de junto al hueso, dame de eso.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Hay que tomar el toro por las astas.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Cada cabeza es un mundo.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Las acciones revelan las pasiones
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
De tal jarro, tal tepalcate.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Yernos y nueras, en las afueras.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Hombres de noche, muñecos de día.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Buscarle cinco pies al gato.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Hacer la del humo.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Peor que pulga en la oreja
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
De noche todos los gatos son negros.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Donde lloran esta el muerto.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Hacer buenas (o malas) migas.
si bebes el agua, sigue la costumbre.