Estorba más que un colchón en la cocina.
Lo que tiene mal olor, perfumado huele "peor".
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Nada que sea violento será permanente.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
O Cesar, o mierda.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
El trabajo del lino no es fino.
La sal no es atacada por las hormigas.
Enójate pero no pegues.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El que se pica, ajos come.
Tan rápido como un chisme.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Honor a quien honor merece.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Tienes más cara que un saco perras.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Agua mansa, traidora y falsa.
Del agua mansa se asombra el perro.
Cabra por viña, peor es que tiña.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Alábate pato que mañana te mato.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Levantarse con el pie izquierdo.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.