Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
El mandar no admite par.
El inferior paga las culpas del superior.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Del ocio nace el feo negocio.
El papel que se rompa él.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
¿Fiado?. Mal recado.
Justicia y no por mi casa.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Dos testigos matan a un hombre.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
Negar que negarás, que en Aragón estás.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
El que no cae, resbala.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Para presumir hay que sufrir.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Lo que sea que suene.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.