El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Además de cornudos, apaleados.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
La ausencia causa olvido.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Buen abogado, mal cristiano.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Dar puntadas.
No hagas bien sin mirar a quien.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
La letra mata, su sentido sana.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Hechos son amores y no buenas razones.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
La mala paga , aunque sea en paja.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Hombre harto, no es comilón.
A los enemigos bárreles el camino.
No hay nada peor que un maricon resentido.
El interés tiene patas.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
El que es mandado no es culpado.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
La palabra emitida no puede recogerse.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
O Corte o cortijo.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Ira no obra Justicia.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Paja triga hace medida.
Lo pasado, pisado.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Hay que empujar, porque vienen empujando.